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Bernardino Celiá, 54 x 73 cm, óleo sobre tela, 1976. Esta pintura de estilo postimpresionista muestra un camino de campo atravesado por una luz dramática que revela el contorno de construcciones rurales. El color es altamente contrastado, oscilando entre el verde oscuro y refinados toques de luz turquesa que se extienden por la composición. Uno de los aspectos más destacados del autor es el uso de una pincelada gruesa y matérica, creando excelentes texturas mediante un trazo acumulativo y empastado. El resultado ofrece al espectador un recorrido visual estimulante e inmersivo. Las obras de Celiá representan una pieza fundamental del movimiento paisajístico Balear del siglo XX.
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Hablar de la obra de Bernardino Celiá supone hablar de un maravilloso recorrido por el paisaje y los rincones de Mallorca. A lo largo de su trayectoria ha representado estos elementos de formas muy distintas, pero siempre con ese rasgo enérgico y libre que caracteriza su pintura. En los años 50 ya veíamos una temprana obra que le acercaba al academicismo, con la influencia de Josep Ventosa. Aun podemos divisar un claro uso de la línea y el dibujo, con pinceladas suaves y meditadas para crear una figuración detallista que subordina el uso de luces y sombras. Éstas, sin embargo, tomarán protagonismo en los 60, cuando la paleta de colores oscila entre los tonos más contrastados, con una saturación rebajada y golpes de pintura creando formas angulosas que pueden llegar a la abstracción. Podríamos hablar aquí de una clara influencia expresionista en sus pinturas, la cual se prolonga en la década de 1970. En esta etapa se da una mayor figuración y movimiento. Ambas características lo llevan hacia su etapa posimpresionista de la que nacerán obras como “Alaró” o “Grises, Bunyola”. El posimpresionismo culminará en los años 80, que supondrá dejar de lado el detallismo y trabajar con abundantes toques de pintura, jugando con las luces y los tonos tan características del Mediterráneo, en esta era se enmarca la obra "Contraluz". Bernardino Celiá nos transmite fuerza, energía y libertad, no son paisajes de calma sino maravillosas ventanas hacia una Mallorca viva y majestuosa. El cuadro presenta firma de reata con fecha de realización. Está enmarcado en pan de oro y se encuentra en buen estado de conservación.
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